Su silueta cual avión sin luces,
cruza indiferente ante mis ojos,
y su vuelo radica en sus negros rojos.
Su escoba es silencio
y se va triste hacia un sueño cósmico
Ella contesta a mi llamado,
cuando su voz anuncia que mi voz la ahogado,
y yo respiro un tanto enamorado,
de la mujer que veo un rato,
y luego se convierte en otro
enigma eteréo, que es su vuelo extraño.
martes, 31 de julio de 2007
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